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El Poder de las Pequeñas Acciones: ¡Un Saludo al Sol es Mejor que Ninguno!

Una pequeña acción es una actividad que no lleva mucho tiempo ni requiere mucho esfuerzo, y puede repetirse una y otra vez. Las pequeñas acciones pueden ser positivas y negativas: Comerte una manzana o fumarte un cigarro. 

 

¿Por qué son tan potentes y por qué hablo de ellas hoy?

El secreto se esconde en la expresión inglesa ‘Una manzana al día mantiene al doctor alejado’… Cuando haces algo consistentemente durante mucho tiempo, los efectos en tu vida pueden ser inmensos. Si la manzana es una sustitución de una galleta de chocolate que te solías comer cada día, al final del año te habrás comido 365 galletas menos (¡y 365 manzanas más!).

Por desgracia, las pequeñas acciones están infravaloradas. Nuestra mente primitiva (La mona) valorá el placer instánteneo por encima de todo. La parte mala de que una pequeña acción requiera poco esfuerzo es que sus resultados son imperceptibles. De primeras, parece que no estás consiguiendo nada. En un mundo en el que se nos ha contado que los grandes logros son resultado del trabajo duro y las acciones masivas, hacer algo durante 5 o 10 minutos puede parecer una pérdida de tiempo. Preferimos una hora o nada, porque si hacemos menos ‘no serviría de nada‘.

Este artículo está inspirado por el trabajo del maravilloso James Clear. Él presenta una idea interesantísima en su nuevo libro ‘Atomic Hábits’ (Hábitos Atómicos):

 

“Los Hábitos son el interés compuesto de la superación personal. De la misma manera que el dinero se multiplica a través del interés compuesto, los efectos de nuestros hábitos se multiplican cuanto más los repetimos.’ – James Clear.

 

 

La mejor Inspiración: El Factor del 1%

En 2003, Dave Brailsford empezó a trabajar para el Equipo Británico de Ciclismo para mejorar sus resultados. El equipo había conseguido resultados decepcionantes una y otra vez durante casi 100 años, así que aunque parecía una batalla ya pérdida, Brailsford no tiró la toalla y propusó una idea. Su idea fue un éxito que trajó grandes resultados, partiendo de pequeñas acciones. En vez de implementar grandes cambios, el decidió que se focalizarán en mejorar un 1% de muchas areas que afectaban el rendimiento de los miembros del equipo.

Estos pequeños ajustes fueron tan humildes y simples como aprender a lavarse bien las manos para reducir el riesgo de costiparse, o pintar su furgoneta de blanco por dentro para ver el polvo que podía dañar las bicis. Implementaron todas las pequeñas ‘insignificantes’ mejoras que pudieron encontrar, y los resultados fueron impresionantes. El equipo ganó 178 campeonatos mundiales y 66 medallas Olímpicas y Paraolímpicas entre 2007 y 2017. También ganaron el Tour de Francia 5 veces en 6 años.

Todo esto suena increíble pero probablemente estés pensando: No se puede aplicar a mi vida: ‘No soy atleta, Mr. Brailsford no es mi coach y mis manos están siempre limpísimas!

Por eso, me gustaría compartir contigo como estás tácticas me han servido. Al final estas historias fueron una inspiración para mi y aunque no las pudiera aplicar a mi vida, decidí pensar creativamente e intenté adaptarlas.

 

 

¿Para leer 10 minutos, mejor no leer nada? 

 

Durante un tiempo, tuve una especie de lucha extraña con el tema de la lectura. En la universidad, me pasaba horas en la biblioteca leyendo, me encantaba, pero ahora ya en la vida real con trabajo y todas esas cosas, no sabía de donde sacar itempo para leer cada día. Mi lista de libros en espera iba creciendo, pero  no le veía sentido a eso de ponerme a leer sólo para 10 minutos así que al final pasaban días sin que abriera un libro. Me sentía muy frustrada hasta que un día, me encontré con el Blog de Clear, y me cambió la perspectiva. Decidí probar su método y ver que pasaba.

Me lo pusé fácil, en vez de mirar emails y perder tiempo con el móvil mientras desayunaba, decicí que leería un poquito. Cada día, en cuanto me sentaba a desayunar mi bowl de avena o mis tostadas me leía unas cuantas páginas. Era una acción tan pequeña que no me costaba, el libro lo tenía ya preparado en la mesa del desayuno y creo que prácticamente nunca me he saltado esta pequeña acción desde entonces. 

Empecé hace 6 meses y ya me he leido 12 libros, voy por el número 13, tranquilamente.

 

 

¿Es un Saludo al Sol mejor que ninguno? Menos es Nada. 

 

Hace 3 meses, y ya motivada por lo bien que estaba funcionando eso de leer por las mañanas, decidí hacer otro experimento. Cuando estaba viviendo en Australia, empecé a practicar yoga intensamente, hacía sesiones de hasta 2 horas, y me sentía increíble, pero al volver a España, medio paré. Yoga ya no era tan accesible y sólo conseguía ir a veces. Mi esterilla en casa estaba de decoración, sin guía y energía de grupo, no me daba permiso para encontrar una hora al día y hacer yoga por mi cuenta, así que mi esterilla se lleno de polvo y mi tensión en la espalda volvió con fuerza. Cuando el dolor de espalda ya me pedía yoga a gritos, decidí que mientras mi avena se cocinaba a fuego lento, haría un par de saludos al sol para arrancar el día. Parecía nada, pero menos es nada. Poco a poco, esos 5, 10 minutos de yoga al día me ayudaron a destensar mi espalda, y más importante, me devolvieron mi pasión por el yoga y volví a encontrar el espacio para practicar más a menudo.

Ahora, a menudo hago una sesión de yoga completa, pero cada día hago al menos un par de saludos al sol y me siento mucho mejor.

 

La suerte de Lavarse los Dientes

 

Si todavía no estás convencid@, te invito a reflexionar…

Nunca te propondría que parases una habíto positivo que ya tienes internalizado, sólo para ver el bien que te estás haciendo, pero a veces simplemente pararse a pensar un momento puede ser igual de potente. Vamos a elegir una pequeña acción común como lavarse los Dientes: Tardas dos minutos, no requiere esfuerzo y los resultados son difíciles de apreciar.

Ahora…

 

Imagínate, ¿Cómo te sentirías si no te hubieras lavado los dientes en 2 días? ¿Y en los dos últimos meses? ¿Y en 2 años? 

 

 

Damos por hecho las acciones más diminutas sin apreciar el bien que nos hacen, pero por muy pequeñas que sean, tienen un impacto masivo a largo plazo. 

Imagina, simplemente imagina, ¿Cómo cambiaría tu vida si añadieras pequeñas acciones intelectuales, creativas, sociales, amorosas a tu día a día?

 

 

¿Te hace un Reto?

Espero que a estás alturas estés list@ para un reto.

Me gustaría que eligieras algo que te gustaría ser (Corredora de maratones, escritor, músico). Recuerda, la identidad es importante, así que elige un objetivo que esté alineado con la persona que quieres ser.

Ahora, divide este objetivo en pequeñas acciones, haz una lluvia de ideas de toda las cosas que te pudieran acercar a tu objetivo y elige sólo una de ellas.

Me gustaría que creases una pequeña acción que no te lleve más de 2 minutos al día, y que empieces a incorporarla en tu vida.

  • Si quieres ser una corredora, empieza con un estiramiento.
  • Si quieres ser pintor, empieza por dibujar un círculo.

Y en un par de semanas, ¡Cuéntame como te sientes!

Si quieres aprender más tácticas y estrategias para conseguir llevar a cabo este reto, vente al próximo Blog Club este fin de semana en Superchulo.

Hablaremos en detalle del tema y compartiré contigo las mejores herramientas que conozco para incorporar hábitos positivos en tu día a día y sentir más satisfacción, ¿no es ese al final de todo el gran objetivo?

Y si no tienes pequeña acción, te puedes descargar esta meditación gratuita para hacer las paces con la ansiedad, y sentirte mejor. Quieras la meditación o venirte al próximo Blog Club, apúntate a satisfACTION para recibir detalles, ¡es GRATIS!

 

Con amor y satisfacción,

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